Un Palworld con más mimo en el diseño de criaturas: el mundo abierto es bonito, la mecánica de fusionarte con tus bichos para usar sus habilidades mola mucho y el ritmo es tranquilo, de los de jugar sin agobios. Y es gratis. Pero vende humo: prometieron que no sería un gacha y te encuentras compras aleatorias, monedas de pago, pases mensuales y energía que te corta la partida, más un antitrampas a nivel de kernel y la polémica de los anuncios hechos con IA. Bajo esa capa de pintura es Pokémon y Palworld otra vez. Para pasar el rato sin soltar un euro vale; en cuanto pases por caja, huye.
Análisis del Cuervo
Veredicto del CuervoPalworld con tienda