Una puta obra maestra, sin más. Arthur Morgan es de los mejores protagonistas que ha dado el medio, la banda que se va pudriendo desde dentro te mete un puñetazo en el estómago y el oeste está hecho con un nivel de detalle que roza lo enfermizo. Pero no te voy a engañar: el ritmo es lento de cojones, las misiones te llevan de la correa y como te salgas un metro del guion te dan por fallado, y Arthur se maneja como un armario con espuelas. Te va a desesperar más de una vez, y aun así tienes que jugarlo, porque lo que te cuenta no lo ha igualado nadie.
Análisis del Cuervo
Veredicto del CuervoObra maestra a paso de caballo