Vuelves a llevar un cementerio medieval con un humor negro que es una delicia, y esta vez con zombis currando para ti, que es justo lo que le faltaba al primero: la automatización le quita gran parte del farmeo cansino y todo es más grande y más profundo. Eso sí, sigue siendo un juego que no te explica una mierda, la microgestión agota y la progresión podría ir mucho más fluida. Encima salió con fallos que bloqueaban misiones, solo te deja guardar cuando duermes y el final llega de golpe. Mejora al original en casi todo, pero si el primero ya te desesperó, este también lo hará.
Análisis del Cuervo
Veredicto del CuervoZombis currando por la patria